Trucos, tópicos y medias verdades de los anuncios de venta de pisos

Publicado en  Expansión/economia 

Comprar un piso no sólo exige una ardua búsqueda a través de los portales inmobiliarios y carteles a pie de calle. Ésa es una tarea fácil si se compara con el trabajo posterior: el filtrado de los anuncios.

“Cerca del 90% de las propiedades que se anuncian en los portales de vivienda acumulan al menos una o dos inexactitudes sobre sus cualidades”, afirma Ernesto Pérez Olivera, director general de Indivisa Personal Shopper. Esto acarrea, entre otras cosas, la frustración por no encontrar el inmueble deseado, haciendo perder a cada comprador una media de 100 horas, según estima en un artículo en el Idealista.

Las inexactitudes a veces son simples frases hechas. En otras ocasiones, se trata de medias verdades. Hay quien dice que son sólo tácticas de venta. En lo que sí coinciden todas ellas es en que conforman un elenco de prosa inmobiliaria que conocen muy bien muchos compradores.

UBICACIÓN

  • “Excelente ubicación”. Para Indivisa, es uno de los trucos más habituales. Hasta tal punto, que destacan que han visitado pisos “que daban a entender que tenían vistas al Parque del Retiro, cuando en realidad estaban ubicadas a más 700 metros de este parque”.
  • Anuncios para velocistas. Otra frase muy común: “A un minuto del centro”. Haga la prueba y compruébelo en Google Maps y verá el resultado. Por ejemplo, un anuncio actual en un conocido portal reza “a 3 minutos andando del metro de Lavapiés y a 8 minutos de la estación de Atocha”. La realidad muestra que se necesita el doble de tiempo.
  • “Muy bien comunicado”. Al punto anterior se añade otro que se puede leer en múltiples anuncios. A veces es cierto que un inmueble es muy céntrico y tiene varias líneas de transporte público a escasos metros del portal. Pero en muchas otras ocasiones, bien comunicado es sinónimo de una vivienda muy lejana al centro.
  • ¿Cuántos corazones tiene Madrid? Es muy habitual encontrar esa coletilla que dice: “Si quiere vivir en el corazón de la ciudad, éste es su piso”. El problema es que lo ponen anunciantes cuyas ofertas distan hasta 10 kilómetros entre sí.

SUPERFICIE

  • ¿De verdad son los metros que se anuncian? La mayoría de expertos coincide en que hay muchos errores acerca de la superficie de los inmuebles, con lo que la información del Catastro suele provocar una desagradable sorpresa. Otra queja habitual es que no se especifican si son metros construidos (lo más normal) o útiles.
  • Falsas descripciones. Otras veces se usan frases hechas que poco tienen que ver con la realidad. ¿Se puede asegurar que un piso de 50 metros es “una vivienda con gran capacidad”?
  • “Ideal parejas”, “con muchas posibilidades”. Desde Indivisa añaden que hay eufemismos que llevan siempre a lo mismo: “es un piso pequeño”. Por ejemplo, hay ejemplos de inmuebles “ideales para parejas” que solo tienen una cama en el salón. Hay otros casos de viviendas “ideales como primer hogar” que vienen a significar lo mismo: mejor si sólo viven dos personas sin hijos porque no hay espacio para que duerman más.
  • “Acogedor piso con encanto” es otro de estos eufemismos, según un artículo en Idealista tras consultar a sus usuarios. “Acogedor siempre se asemeja a pequeño” y “con encanto parece dar a entender que no tiene nada de bonito y hay que añadir alguna palabra especial”.
  • “Coqueto”, según el mismo artículo, también se asocia a una vivienda como “una caja de cerillas”. Un recorrido por diversos anuncios muestra asimismo que bajo los “techos altos” a menudo también se encuentran pisos diminutos.
  • Habitaciones fantasma. Junto a las observaciones de los expertos, hay otra media verdad muy popular que cualquiera puede comprobar en los anuncios. Haga la prueba: haga un filtrado para buscar pisos de, por ejemplo, 4 habitaciones. Entre los resultados, encontrará descripciones de este estilo: “Piso de dos habitaciones (antes 4), que puede volver a su configuración original con nuevas paredes”.
  • Loft. “La gran mayoría de viviendas que se ofrecen tras este nombre son en realidad inmuebles sin cédula de habitabilidad”, aseguran desde HelpMyCash.com.

REFORMAS

  • “Para actualizar”. Este término no siempre se traduce en una mentira. Si uno es generoso, puede concluir que simplemente decir “para actualizar” es ser algo impreciso: hay compradores que creen que actualizar es sólo una mano de pintura y, quizá, acuchillar el parqué (lo que, según los expertos, se acerca a esa definición de actualizar) y hay quien incluye en esa definición una reforma de los baños o la cocina. Eso sí, según Indivisa, “lo que no es aceptable es encontrar este titular con reformas realizadas hace más de 7 u 8 años”.
  • “Para entrar a vivir ya”. La frase no siempre es cierta. Hay anuncios que así lo aseguran y luego la visita muestra que necesita una actualización en el mejorcísimo de los casos.
  • “Con muchas posibilidades”. Hay ofertas que explican que no es necesaria una reforma, pero añaden esa coletilla. Normalmente, se traduce en que la visita vuelve a hacer evidente la necesidad de reformar.
  • “En excelente estado de conservación” o “suelos y paredes originales”. A veces es sinónimo de un piso muy viejo que, aunque bien conservado como dice la frase, acaba necesitando una reforma, especialmente por cuestiones de tuberías o electricidad.
  • “Finca regia con encanto”. “Es más que probable que detrás de este sugerente título encontremos una vivienda antigua con instalaciones viejas que necesitan ser reparadas”, alertan en Helpmycash.com. A veces ocurre lo mismo con los “pisos señoriales”.
  • “Antigüedad del edificio: de 30 a 50 años”. A nadie se le escapa que esos 20 años de diferencia pueden ser sinónimo de muchas derramas. Una mayoría de anuncios no especifica la edad del edificio donde se ubica el inmueble ni las fechas de la Inspección Técnica de Edificios (ITE).
  • Ideal inversores. A veces esta frase significa que necesita una reforma total no especificada que exige un fuerte desembolso.

CARACTERÍSTICAS

  • ¿Qué altura dijo que tenía? Es habitual encontrar ofertas con descripciones como “es un segundo, pero de cara al parque, parece un cuarto”. Cuando se trata de primeras plantas, que suelen ser más baratas, es muy normal leer es un “primero alto”, algo de nuevo muy impreciso. También se pueden encontrar anuncios del estilo de “bajo interior con altura de primera planta muy luminoso”.
  • Luz. En este último punto, quizá reconozca otra frase muy habitual: parece que todos los interiores llevan esa coletilla de “muy luminoso”. Y los interiores suelen dar también a “amplios patios”.
  • Fotos que no se corresponden. Tras un anuncio con un texto de 30 líneas de un inmueble que parece una ganga, hay casos en los que se puede leer “las fotos serían de una posible reforma y pertenecen a otra vivienda ya rehabilitada, no reflejan el estado actual del piso ofertado”.
  • Contradicciones. Hay frases hechas que pueden llevar a la confusión del comprador. “Estupendo bajo muy íntimo en un lugar lleno de vida para los pequeños y de paz para sus padres”. “Piso interior muy luminoso, aunque algo menos de noviembre a febrero (…), una de las habitaciones es ciega”. “Comunidad muy tranquila en el mismo centro de Madrid” (cuando en realidad se quiere decir que son sólo 6 vecinos en el edificio).
  • “Bien equipado”. No hay ninguna definición exacta de qué significa eso, por lo que es una frase que se emplea con mucha arbitrariedad.

GASTOS EXTRA Y TRUCOS DE VENTA

  • Las temidas comisiones. Hay pisos que parecen una ganga, pero que no cuentan en el anuncio que la inmobiliaria cobra comisiones al comprador, que a veces sólo se entera al final del proceso de negociación.
  • Anuncio de quita y pon. Un truco habitual es quitar un anuncio de un portal inmobiliario aunque no esté vendido. Así un potencial comprador, que esperaba una futura rebaja de precio, tiene la sensación de que alguien se le ha adelantado. La idea es animar a éste a que se lance a la compra cuando el anuncio vuelve a aparecer en el portal inmobiliario por arte de magia.
  • “Reservado”. Cuando un anuncio alude a que alguien ha hecho ya una reserva, a veces busca el mismo efecto que en el punto anterior.
  • Ojo a la fecha de actualización del anuncio. Es habitual que los compradores quieran saber cuánto tiempo lleva un piso en venta, pues es un indicador del interés que genera el piso al precio actual. Las gangas vuelan. En este escenario, hay viviendas que no se han vendido en un año, pero que parecen como recién ofertadas porque se juega a ese efecto de poner y quitar el anuncio de los portales inmobiliarios.
  • Pisos gancho. Hay inmobiliarias que ofrecen una y otra vez pisos ‘ganga’ que no están disponibles. El objetivo es hacerse con los datos del potencial comprador y hacerle así otro tipo de ofertas.
  • Urge vender. Con esta frase, se da la idea de que el inmueble está a buen precio y que incluso es negociable. Sin embargo, hay anuncios con esa coletilla que no han aceptado rebajas ni de 10.000 euros y que han estado un largo tiempo en venta.
  • Muy alquilable. Los expertos avisan de que nadie puede asegurar este punto al futuro comprador.
  • “Rentabilidad asegurada de hasta el 10%”. Sucede lo mismo que en el punto anterior.
  • Medias verdades. Hay casos de vendedores que no cuentan a los interesados hasta el último momento que una vivienda es una VPO aún no liberada o que se oferta la nuda propiedad.
  • Gastos de comunidad. En Indivisa advierten de que no siempre concuerdan con la realidad. Sobre todo, en los casos en los que hay derramas que no se incluyen los anuncios.
Share this...
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Comments are closed